Diabetes y embarazo

El embarazo es un período de emociones intensas. Puede ser maravilloso y emocionante oír los latidos del bebé o sentir su primera patadita, pero también puede ser motivo de frustración e incluso temor.

Mi embarazo y mi salud

El equipo médico que te acompaña durante el embarazo debe de incluir:

Un médico entrenado para atender a personas con diabetes

Un obstetra que atiende embarazos de alto riesgo

Un pediatra (médico de niños) o neonatólogo (médico de recién nacidos) que conozca y pueda tratar los problemas especiales que pueden presentarse en los bebés de mujeres con diabetes

Una nutrióloga

Es importante recordar que tú eres la líder de tu equipo de salud.

 

La glucosa durante el embarazo  

Tu cuerpo cambia a medida que el bebé crece. Debido a la diabetes, estos cambios influyen en tu nivel de glucosa. El embarazo también puede dificultar la detección de los síntomas de un bajo nivel de glucosa. Durante el embarazo, el control de la diabetes requerirá más esfuerzo. Las mediciones de glucosa que haces en casa son un aspecto clave del cuidado propio y de tu bebé antes, durante y después del embarazo. El propósito de los niveles deseados de glucosa es ayudar a minimizar el riesgo de defectos congénitos y abortos espontáneos, y ayudar a evitar que tu bebé crezca demasiado. En caso de no poder mantener tus niveles de Glucosa dentro de los rangos deseados comunícate inmediatamente con tu medico.  Las metas de control son individualizados. Colabora con tu equipo de atención médica para determinar sus objetivos específicos antes y durante el embarazo.

La Asociación Americana de la Diabetes sugiere los siguientes niveles. Antes de comer (preprandial) y a la hora de acostarse/durante la noche: 60-99 mg/dl Después de comer (postprandial): 100-129 mg/dl A1C: menos de 6%

Es posible que fijen objetivos más estrictos de glucemia que sean apropiados para cada persona.

Las mediciones frecuentes de glucosa es la clave para tener a un bebe sano, pueden tratarse de hasta ocho pruebas al día y probablemente incluya mediciones después de comidas. También requiere que tomes notas en tu plan de alimentación y ejercicio.

 

Tratamiento de la diabetes en el embarazo

La insulina es la primera opción entre medicamentos tradicionales para el control de la glucosa en la sangre durante el embarazo, porque es lo más eficaz para hacer ajustes en la glucosa en la sangre y no atraviesa la placenta. Por lo tanto, es segura para el bebé.

Si tienes diabetes tipo 1, el embarazo requerirá modificar tu plan de tratamiento con insulina. Durante los meses de embarazo, tu cuerpo necesitará más insulina. Esto es particularmente cierto durante los últimos tres meses de embarazo. La necesidad de más insulina la causan hormonas producidas por la placenta. La placenta produce hormonas que ayudan al bebé a crecer. Al mismo tiempo, estas hormonas bloquean la acción de la insulina de la madre. Como resultado, su necesidad de insulina aumenta.

Si tienes diabetes tipo 2, también debes planear con tiempo. Si estas tomando pastillas para la diabetes, quizá no puedes tomarlas mientras estás embarazada. La evidencia medica en este momento sobre el uso de los medicamentos durante el embarazo está en duda, por lo cual tu médico probablemente hará que comiences a usar insulina de inmediato. Además, la resistencia a la insulina que ocurre durante el embarazo a menudo hace que los medicamentos orales para la diabetes sean menos eficaces en mantener tu nivel de glucosa dentro de los límites deseados. Solo se han publicado unos cuantos estudios que analizan la eficacia y seguridad de medicamentos orales durante el embarazo. A diferencia de la insulina, los medicamentos orales cruzan la placenta y llegan con diferente intensidad al niño sin nacer. Por esos motivos, la Asociación Americana de la Diabetes no recomienda que se tomen durante el embarazo. Sin embargo, ahora con más frecuencia que antes, hay proveedores de atención médica que usan medicamentos orales para controlar el nivel de glucosa que no se logra controlar con tan solo alimentación y ejercicio durante el embarazo.

 

Alimentación durante el embarazo

El propósito de una buena alimentación durante el embarazo es mejorar la calidad de los alimentos que comes en vez de simplemente aumentar la cantidad de comida que consumes. Un buen plan de alimentación te ayuda a evitar un nivel alto o bajo de glucosa y, a la vez, le proporciona al bebé los nutrientes que necesita para crecer. La clave de una alimentación saludable es incluir una variedad de diferentes alimentos y controlar el tamaño de las porciones. Muchas personas piensan que comer por dos significa comer más que antes. No es así. Solo debes consumir aproximadamente 300 calorías más todos los días. Si al inicio del embarazo tienes sobrepeso, el propósito de tu alimentación es limitar el peso que aumentas durante el embarazo. Habla con tu proveedor de servicios médicos para que te diga específicamente las metas de peso que tu debes mantener durante el embarazo.

 

Ejercicio

El ejercicio es un aspecto clave del tratamiento de la diabetes. Así como necesitas controlarte la glucosa en la sangre antes de salir embarazada, lo mejor es ponerte en forma antes de salir embarazada. Habla sobre tus planes para hacer ejercicio con tu equipo de control de la diabetes. Las embarazadas con frecuencia se preguntan si pueden hacer ejercicio sin peligro durante el embarazo. La actividad física regular no solo es segura para embarazadas, sino que es beneficiosa para la salud pues disminuye algunos de los problemas del embarazo, como várices, calambres en las piernas, fatiga y estreñimiento. En mujeres con diabetes, el ejercicio, especialmente después de las comidas, puede ayudar a los músculos a usar la glucosa en el torrente sanguíneo y contribuir a mantener tu nivel de glucosa dentro de los límites deseados. Si tienes algún factor de riesgo de los abajo mencionados, habla con tu medico para ver si puedes realizar ejercicio:

Presión alta

Problemas de los ojos, riñones o corazón

Daño a vasos sanguíneos pequeños o grandes

Daño a los nervios

Caminatas, ejercicios aeróbicos de bajo impacto, natación y ejercicios aeróbicos de agua están entre las buenas opciones de ejercicio.

Las actividades que debes evitar durante el embarazo son:

Las que te ponen en peligro de caerte o lesionarte el abdomen

Las que te ponen presión en el abdomen (ejercicios que se hacen echada sobre el vientre)

Buceo

Ejercicio intenso y vigoroso, como correr tan rápido que no puedes conversar normalmente

Las que hacen que rebotes o te sacudes (montar caballo o aeróbicos de alto impacto)

 

Últimos días de embarazo y las horas del parto

La atención de una persona embarazada con diabetes requiere en todo momento una estricta vigilancia médica. Al aproximarse la fecha de parto, tu médico analizará tu salud y la de tu bebé en crecimiento. Luego, se decide sobre el mejor momento y método de parto. Para determinar el momento y método más seguro de dar a luz, tu equipo de atención médica examinará una variedad de factores: control de glucosa en la sangre, presión arterial, función renal (riñones), y las complicaciones de la diabetes que puedes tener. El equipo también estudiará el tamaño y movimientos de tu bebé, su frecuencia cardiaca y la cantidad de líquido amniótico en el útero. El parto puede comenzar por sí solo o se puede inducir o hacerte una cesárea planeada. Durante un parto con cesárea, se hace un corte en el abdomen y útero, y se saca al bebé por allí. Debido a la cirugía, es posible que demores en recuperarte más que si hubieras tenido un parto vaginal.

 

¡No importa cómo das a luz a tu bebé, lo importante es que los dos estén bien!

Sea como sea los médicos se dedicarán a mantener bajo control tu nivel de glucosa en la sangre. Al inicio de la etapa activa del parto, disminuirá la necesidad de insulina. Lo más probable es que no necesitas insulina durante el parto y de 24 a 72 horas después del parto. Se mide con frecuencia el nivel de glucosa en la sangre (probablemente cada dos a tres horas) y tu régimen de insulina y glucosa se adaptará a tus necesidades en ese momento.

Ya que tanto la mamá como el bebé necesitan atención especial durante y después del parto, a las mujeres con diabetes no se les recomienda el parto en casa. Es importante tener una pareja o entrenador que lo ayude durante el parto. Puede ser tu cónyuge, uno de tus padres, otro pariente o amigo. Contar con un sistema de apoyo antes y durante el parto te ayudará a sentirte más relajada mientras estés hospitalizada.